
Es difícil escribir. Bueno aveces no. Es fácil poner en palabras una consecutiva a la otra. Bueno, a veces no. Probablemente sea catártico. Generalmente, no. Hablar del amor es fácil. Lo difícil es sentirlo. Y Silvia Pirillo parece sentirlo todo el tiempo «A veces el amor visita a los distraídos, golpean como un huracán los corazones, irrumpe sin pedir permiso», reflexiona sobre los sentires como pocos escritores que he leído. Con la pasión de sentir. Y eso, tiene otro precio. Es el precio del compromiso por el amor. Una apuesta gigante e infinita de quien combina las palabras con la música. El poder del jazz, Spinetta y las letras. En este mundo, esto tiene un poder incalculable. El poder del buen gusto, la brevedad y a la vez las palabras justas. Un amor hacia el amor. Como Silvia Pirillo.
Pablo Duca (Poeta bahiense)